brumm.club

Gratis · para seguir en el navegador · no se sube nada

Calentamiento vocal

Toca, canta dos notas cómodas y elige 5, 10 o 15 minutos. La rutina toca cada ejercicio de calentamiento vocal, respiración, boca cerrada, vibración de labios, sirenas y escalas, y tú lo repites justo después, siempre dentro de tu registro. Sirve igual para una voz de mujer que de hombre: las notas las pone tu voz.

Mika, el residente

Mika toca cada vuelta primero. Tú la repites y él dice lo cerca que quedó.Grave, pero solo hasta donde aún sea fácil. Sostén una «a» hasta que se acabe la barra. Dos notas y el calentamiento se ajusta a tu voz.

Primero, una prueba rápida de registro

Cómo hacer el calentamiento vocal aquí

Primero la herramienta pide dos notas: la más grave y la más aguda que todavía salen fáciles, sostenidas en una «a» hasta que se acabe la barra (la misma prueba que el test de rango vocal). Si ya conoces tu registro, toca «¿Conoces tu registro? Escríbelo» y elige las dos notas, con al menos cinco notas entre ellas. Cada ejercicio se coloca dentro, con una nota de margen en cada extremo: un bajo y una soprano hacen la misma rutina a alturas distintas.

Cada ejercicio es escuchar y cantar: un tono parecido al piano toca la vuelta, las notas se iluminan en un pequeño gráfico y tú las repites. El micrófono solo escucha para decirte, en pocas palabras, si estás en la nota, un poco por debajo o un poco por encima; una octava más grave o más aguda también cuenta, y no hay puntuación. Cada vuelta sube un paso por tu registro y luego baja. «Pausa» cierra el micrófono, «Saltar» pasa al siguiente ejercicio y la pantalla no se apaga hasta el final. Al terminar, tu registro ya caliente suena otra vez y aparece escrito.

Los ejercicios de calentamiento vocal, en orden

Los ejercicios de vocalización siguen el orden más común en una clase de canto: primero el aire, luego sonidos casi con la boca cerrada, luego vocales abiertas, y al final de vuelta hacia la voz hablada. Cinco minutos dejan fuera «nei», las vocales y el salto de octava; diez suman «nei» y las vocales; quince, más vueltas y el salto de octava, cuando tu registro llega al menos a una octava y un tono (la rutina deja medio tono de margen en cada extremo).

  1. Respirar. De pie, suelto, hombros abajo. La pantalla marca el ritmo: inspira cuatro segundos, bajo, hacia la barriga, y suelta el aire en ocho segundos con una «sss» suave y pareja.
  2. Boca cerrada. Labios cerrados, dientes separados, mandíbula suelta. Tres notas que suben y vuelven (como do-re-mi-re-do) en una «mmm» suave. Si te cosquillean los labios y la nariz, va bien; si no, canta más suave, no más fuerte.
  3. Vibración de labios. Labios sueltos, sopla un «brrr» de lancha o de caballo y canta dentro cinco notas que suben y bajan (como do-re-mi-fa-sol-fa-mi-re-do). Si los labios se frenan, apoya dos dedos en las mejillas, cerca de las comisuras. Si no salen de ningún modo, cámbialos por una vibración de lengua, una «rrr» suave, en las mismas notas.
  4. Sirenas. Desliza la voz en «ng»: la n de «tengo» justo antes de la g, sostenida, con la parte de atrás de la lengua tocando el paladar, como en el inglés «sing». De grave a agudo y de vuelta, como una sirena lenta. Cada sirena un poco más amplia. Si la voz se quiebra arriba, déjala quebrarse.
  5. Escalas de cinco notas. Las mismas cinco notas en una «a» abierta, la primera vez que la boca se abre de verdad. Cada vuelta empieza un paso más arriba, hasta cerca de tu nota más aguda, y luego baja por el mismo camino.
  6. Nei-nei. Un «nei» brillante, algo nasal y un poco tonto, en las tres notas de un acorde: grave, medio, agudo, medio, grave (como do-mi-sol-mi-do). Lleva la voz hacia delante sin empujar.
  7. Mi-me-ma. Cinco notas hacia abajo en una sola respiración, una vocal en cada una: «mi, me, ma, mo, mu». El sonido sigue igual mientras la boca cambia; la mandíbula cae sola en la «ma».
  8. Salto de octava. Desde el grave, salta una octava en «i» y baja por la quinta y la tercera. Deja la nota de arriba ligera, casi hablada, sin ir a buscarla.
  9. Suspiros. Un suspiro con voz, de agudo a grave, como un bostezo. Déjalo caer, no lo guíes. Aquí empieza la vuelta a la calma.
  10. Boca cerrada hacia abajo. Cinco notas hacia abajo con la boca cerrada, cada vuelta un poco más grave, hasta la altura a la que hablas. Di una frase justo después: tiene que salir sin esfuerzo.

Cada ejercicio en tres pasos, y cuándo calentar y cuándo no: ejercicios de calentamiento vocal.

Calentamiento vocal rápido: 5 minutos, o 2

Los cinco minutos de la herramienta son el calentamiento rápido: unos 15 segundos de respiración, 40 de boca cerrada, casi un minuto de vibración de labios, 45 segundos de sirenas, un minuto y veinte de escalas y unos 45 segundos de suspiros y boca cerrada hacia abajo. Las escalas se llevan la mayor parte, porque ahí la voz empieza a cantar de verdad. Antes de un ensayo, una clase o un karaoke, cinco minutos bastan. El calentamiento completo son los quince minutos: las mismas partes con más vueltas, más «nei», las vocales y el salto de octava.

Con solo dos minutos y sin la herramienta: 20 segundos de «sss», 30 de vibración de labios deslizando arriba y abajo, 30 de sirenas en «ng» y 40 tarareando con la boca cerrada el principio de la canción que vas a cantar, un poco más grave que su tono. No calienta todo, pero la voz ya no arranca de cero.

Antes de empezar: un minuto de cuerpo

La herramienta se ocupa del aire y de la voz. El cuerpo va antes y cabe en un minuto, de pie:

  1. Camina unos pasos por la habitación y sacude brazos y manos.
  2. Gira los hombros hacia atrás cinco veces y luego hacia delante.
  3. Inclina la cabeza hacia un hombro, deja que su peso estire el cuello unos 15 segundos y cambia de lado. Despacio, sin girar con fuerza.
  4. Masajea la mandíbula con pequeños círculos, justo delante de las orejas, hasta que la boca se abra sola.
  5. Saca la lengua hacia abajo, sonríe exagerando, haz morritos y bosteza una vez de verdad.

Calentamiento vocal para mujer y para hombre

Los ejercicios son los mismos para todas las voces. Lo que cambia es dónde caen: una soprano hace las escalas mucho más agudas que un bajo, y una voz de hombre suele calentar una octava por debajo de una de mujer. Por eso la herramienta pide tus dos notas antes de empezar y coloca cada vuelta entre ellas, en lugar de ofrecer una versión de mujer y otra de hombre. Por eso, en cambio, los calentamientos de YouTube vienen «para mujeres» y «para hombres»: un vídeo solo puede tocar sus escalas a una altura, la de quien lo grabó, y una voz más grave o más aguda que la suya se queda apretada en los extremos.

Estos son los tipos de voz que se suelen nombrar, con su extensión típica en el canto lírico (Do4 es el do central del piano, 262 Hz). En el canto moderno la mayoría canta en una franja más estrecha.

Tipo de vozExtensión típica
SopranoDo4 a Do6
MezzosopranoLa3 a La5
ContraltoFa3 a Fa5
TenorDo3 a Do5
BarítonoSol2 a Sol4
BajoMi2 a Mi4

El paso cambia según la voz, y son dos: bajo cerca de Sol3–La3 y Do4–Re4, barítono Si♭3–Si3 y Mi♭4–Mi4, tenor Do4–Mi4 y Fa4–La4, contralto Sol4–La♭4 y Re5, mezzo Mi4 y Mi5–Fa5, soprano Mi♭4 y Fa♯5 (740 Hz), según el profesor de canto Richard Miller. Las sirenas de la rutina cruzan esos pasos despacio, sin detenerse en él. El test de tipo de voz te dice a cuál de los seis se acerca la tuya.

Para qué sirve el calentamiento vocal y por qué es importante

La voz nace en las cuerdas vocales (los pliegues vocales), dos pequeños pliegues de músculo y mucosa en la laringe que vibran cientos de veces por segundo: 220 veces en un La3, 440 en un La4. Calentar pone esa vibración, y el aire que la sostiene, en marcha con poca carga, antes de pedirle volumen o notas al límite.

Los primeros ejercicios tienen una razón física. Con la salida del aire medio cerrada, por los labios, la lengua o una pajita, parte de la presión vuelve hacia las cuerdas vocales y vibran con menos esfuerzo. Son los ejercicios de tracto vocal semiocluido; el mecanismo lo describió Ingo Titze en 2006, en el Journal of Speech, Language, and Hearing Research. Por eso van antes de las vocales abiertas.

Una revisión en español (Marco Guzmán, Universidad de Chile, Revista de Logopedia, Foniatría y Audiología, 2010) resume lo que se sabe: después de calentar, la voz suele sonar mejor, cuesta menos y se controla más, pero el calentamiento eficaz es muy individual, porque cada voz responde distinto a cada duración. Calentar no amplía tu registro de un día para otro: te deja usar el que ya tienes.

Errores que estropean el calentamiento

  • Empezar fuerte. El primer sonido del día va a media voz. El volumen es para después.
  • Ir pronto a los agudos. Se empieza por el centro de la voz y lo agudo llega al final, mientras siga siendo fácil. Los graves merecen la misma atención.
  • Sirenas rápidas. Se saltan el paso entre la voz de pecho y la de cabeza, que es justo lo que deberían suavizar.
  • Carraspear. Golpea una cuerda vocal contra la otra. Traga o bebe un sorbo de agua a temperatura ambiente.
  • Calentar demasiado pronto. Tres horas antes del concierto, el efecto ya se fue; repite cinco minutos cerca de la hora.
  • Quedarse corto o pasarse. Dos minutos sueltos no llegan a las escalas; media hora de escalas ya cansa. Si la voz sale cansada del calentamiento, fue largo o fuerte de más.

Cuánto tiempo, y cuándo antes de cantar

Para la mayoría de las voces, de 5 a 15 minutos. Más tiempo ya es entrenamiento, no calentamiento, y cansa. Calienta lo más cerca posible de cantar: termina la rutina y empieza el ensayo o la canción enseguida. La duración del efecto no tiene una cifra medida con precisión; si pasa más de media hora en silencio entre el calentamiento y el escenario, repite cinco minutos de boca cerrada y vibración de labios antes de salir. En un concierto largo, las primeras canciones, las más fáciles, siguen calentando.

Enfriamiento vocal: la vuelta a la calma

Después de cantar mucho, minuto y medio devuelve la voz a la de hablar: suspiros de agudo a grave, boca cerrada hacia abajo y una frase dicha en voz baja. Así termina la rutina en cualquier duración; después de un ensayo, elige quince minutos y toca «Saltar» hasta los suspiros (unos 25 segundos de suspiros y un minuto de boca cerrada). Agua a temperatura ambiente, a sorbos, y unos minutos sin hablar fuerte completan la vuelta a la calma.

El ejercicio de la pajita

Cierra los labios alrededor de una pajita normal (un popote, en México), tararea una nota cómoda dentro y desliza despacio hacia arriba y hacia abajo. La vibración se nota más en la garganta que en la boca. Cuanto más fina y larga la pajita, más resistencia; una ancha de batido casi no hace nada. Dos o tres minutos bastan. Con la punta en un vaso con dos o tres dedos de agua, el aire hace burbujas y la presión oscila; el tubo en el agua viene de la logopedia finlandesa. Es también el ejercicio más silencioso. La herramienta no está hecha para la pajita: hazla antes de empezar la rutina.

Para principiantes, docentes y niños

Si estás empezando a cantar

Empieza por los cinco minutos y quédate en la parte cómoda: la herramienta ya deja una nota de margen en cada extremo, y nada te pide llegar más alto. Si una vuelta cerca de tu nota más aguda te cuesta, la pantalla te sugiere cantarla ligera o saltarla. Para los primeros pasos después del calentamiento: cómo empezar a cantar.

Para docentes, locutores y para hablar en público

Quien da clase, locuta, dobla o habla horas seguidas necesita menos tiempo: tres minutos de «sss», boca cerrada y vibración de labios a la altura de la voz hablada, y un trabalenguas para la dicción, como «Tres tristes tigres tragaban trigo en un trigal». Al acabar el día, unos suspiros y unos minutos sin hablar fuerte ayudan a que la voz vuelva a la calma.

Calentamiento vocal para niños

Los mismos sonidos se convierten en juego: la lancha (vibración de labios), la sirena de los bomberos, el ascensor que sube y baja con la mano. Pocos segundos cada uno, a volumen de conversación, sin buscar la nota más aguda. Un canon sencillo como «Martinillo» cierra el calentamiento de un coro, de niños o de adultos.

Preguntas frecuentes

¿Qué ejercicios se pueden hacer en el calentamiento?

Casi todas las rutinas de gimnasia vocal juntan cinco tipos: cuerpo (el minuto de arriba), respiración, sonidos con la boca medio cerrada (boca cerrada, vibración de labios o de lengua, pajita), vocalización (sirenas, escalas, arpegios) y dicción (trabalenguas). La herramienta se ocupa de la respiración, los sonidos semicerrados y la vocalización; los trabalenguas van al final, primero hablados y luego cantados en una sola nota.

¿Cuáles son las 3 técnicas básicas del canto?

No hay una lista oficial. Casi todas las escuelas empiezan por tres: la respiración y el apoyo, la emisión (que las cuerdas vibren sin apretar) y la resonancia o colocación (dónde suena la voz). La articulación suele ser la cuarta. Un buen calentamiento pasa por ellas en ese orden.

¿Qué ejercicios vocales puedo hacer para engrosar mi voz?

Ningún ejercicio cambia el tamaño de tus cuerdas vocales, que es lo que fija hasta dónde baja tu voz. Lo que sí se entrena es usar bien el grave que ya tienes: la mandíbula suelta, el aire bajo y sin apretar la garganta. Una voz que suena más llena viene de la resonancia, no de la fuerza: el espacio del bostezo, la laringe suelta y una nota cómoda del centro de tu registro, sentida en el pecho. Los suspiros y la boca cerrada hacia abajo del final de la rutina trabajan en esa dirección. Empujar la voz hacia abajo para sonar más grave la cansa.

¿Cuál es el mejor calentamiento vocal?

Si solo tienes tiempo para uno, la vibración de labios o la boca cerrada deslizando arriba y abajo: ponen a vibrar las cuerdas con el menor esfuerzo. Después, si puedes, las escalas de cinco notas.

¿Hay un calentamiento vocal en PDF?

No hay archivo para descargar. La rutina entera, en orden y con sus tiempos, está en esta página: desde el menú del navegador, en Compartir y luego Imprimir, la guardas como PDF.

Cuándo parar

Para si algo duele, raspa o termina en tos, y salta cualquier vuelta que se sienta como un esfuerzo. No carraspees para limpiar la garganta: traga o bebe un sorbo de agua. El agua que hidrata las cuerdas vocales es la que bebes durante el día; nada de lo que tragas pasa por ellas. Si llevas más de dos semanas ronco o ronca, consulta a un otorrino; un calentamiento no es un tratamiento.

Y luego canta algo

Al terminar, el centro de tu registro entra en Brumm como una nota, dentro de una pista de club con ritmo y bajo (la app está en inglés). Sin cuenta, sin subir nada: la nota viaja dentro del enlace. Tararea allí una frase entera y se convierte en un instrumento.

Tu voz se queda en tu móvil: la herramienta la lee en el navegador y no guarda nada. Cómo cuenta las visitas el sitio.

Audio: tu micrófono, encendido solo después de tocar. El sonido se analiza en esta pestaña y nunca se envía. Nada del audio llega al recuento de visitas.