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Entrenamiento de intervalos musicales
Suenan dos notas, una tras otra. Toca el intervalo que hay entre ellas. Empiezas con la octava, la quinta y la tercera mayor; cada vez que aciertas ocho de diez se suma el siguiente, hasta tener los doce ascendentes y después los descendentes. Cada respuesta trae una canción que empieza con ese intervalo.

La ambulancia de Berlín toca una cuarta. Mika aúlla con ella siempre. Tú empiezas con tres más fáciles.
Con auriculares va mejor. En un iPhone, el interruptor de silencio apaga los sonidos.
¿Qué distancia había?
Canciones para reconocer los intervalos
Cada canción empieza con su intervalo, salvo que la línea diga otras notas. Si dudas en una ronda, cántala por dentro y compara. La segunda canción es por si la primera no te suena.
- Segunda menorTiburón, las dos notas del tiburón; La pantera rosa, las dos primeras notas
- Segunda mayorCumpleaños feliz, “-ple-A-” (de la segunda a la tercera nota); Martinillo, la versión en español de Frère Jacques, “Mar-ti-”
- Tercera menorLa Nana de Brahms, de la segunda a la tercera nota; Smoke on the Water, las dos primeras notas del riff
- Tercera mayorKumbayá, “Kum-ba-”; When the Saints Go Marching In, “Oh when”
- CuartaLa cucaracha, “-ca-RA-” (tercera y cuarta nota); la marcha nupcial de Wagner, la de la entrada de la novia, las dos primeras notas
- TritonoMaría, de West Side Story, “Ma-ri-”; Los Simpson, la sintonía, “The Simp-”
- QuintaEstrellita, ¿dónde estás?, “-tre-LLI-” (segunda y tercera nota); La guerra de las galaxias, las dos notas largas tras el tresillo del comienzo (del tresillo a la primera nota larga hay una cuarta)
- Sexta menorThe Entertainer, el tema de El golpe: tercera y cuarta nota, el salto tras la escalita inicial
- Sexta mayorMy Bonnie Lies Over the Ocean, “My Bon-”
- Séptima menorStar Trek, las dos primeras notas del tema original; Somewhere, de West Side Story, “There’s a”
- Séptima mayorTake On Me, el “take on” del estribillo. Pocas canciones empiezan así; casi todo el mundo la oye como una octava a la que le falta un semitono
- OctavaOver the Rainbow (El mago de Oz), “Some-where”
Hacia abajo, cada intervalo necesita su propia canción: una quinta descendente no suena como una ascendente al revés. Entran cuando ya tienes los doce ascendentes, y las canciones son menos conocidas; varias vienen del jazz.
- Segunda menor descendentePara Elisa, las dos primeras notas
- Segunda mayor descendenteYesterday (los Beatles), “Yes-ter-”
- Tercera menor descendenteHey Jude, “Hey Jude”
- Tercera mayor descendenteLa Quinta de Beethoven, “ta-ta-ta-TAAN”; Swing Low, Sweet Chariot, “Swing low”
- Cuarta descendenteLa Pequeña serenata nocturna de Mozart, las dos primeras notas
- Tritono descendenteBlue Seven, el comienzo de Sonny Rollins; YYZ (Rush), la introducción
- Quinta descendenteLos Picapiedra, “Flint-stones”
- Sexta menor descendenteLove Story, el salto con que empieza el tema
- Sexta mayor descendenteNobody Knows the Trouble I’ve Seen, “No-bo-”; La música de la noche, de El fantasma de la ópera, “Night-time”
- Séptima menor descendenteWatermelon Man, el primer salto del riff
- Séptima mayor descendenteI Love You (Cole Porter), “I love”
- Octava descendenteWillow Weep for Me, “Wil-low”
Por qué intervalos, y por qué al principio parece imposible
Nombrar una nota suelta sin nada con qué compararla es el oído absoluto, y es raro: la estimación habitual es de una persona de cada 10.000 (la revisión de Takeuchi y Hulse, 1993). Oír la distancia de una nota a la siguiente es el oído relativo, el que usan los músicos para sacar una canción de oído, cantar una segunda voz, leer a primera vista o encontrar el bajo. Al principio es poco preciso en casi todos. En un pequeño estudio de laboratorio de McDermott y colaboradores (Journal of the Acoustical Society of America, 2010), los no músicos solo distinguían dos intervalos si se diferenciaban en uno a tres semitonos, y solo los músicos más experimentados bajaban de un semitono. Si en la primera semana todos suenan igual, ese es el punto de partida normal. El oído relativo crece con la práctica en casi todo el mundo; el absoluto, de adulto, solo se entrena en unos pocos (Van Hedger y colaboradores, 2019).
Cómo elige el entrenador tus intervalos
Una ronda son diez intervalos de los que ya conoces, cada uno desde una nota de partida al azar (para los ascendentes, entre el Mi bajo el Do central y el Mi sobre él; para los descendentes, una octava más arriba), para que aprendas la distancia y no dos notas concretas. Ocho de diez traen el siguiente, en este orden: octava, quinta, tercera mayor, cuarta, segunda mayor, tercera menor, sexta mayor, segunda menor, séptima menor, sexta menor, séptima mayor, tritono; después, los mismos doce descendentes. Un intervalo nuevo sale tres veces en su primera ronda. Si fallas, oyes el correcto con su canción, y «Escuchar lo que elegiste» toca tu respuesta al lado. Tu nivel y tu racha se quedan en este navegador, en este móvil; no se envía nada. Los sonidos los genera tu navegador, en temperamento igual con La = 440 Hz.
Los intervalos musicales en una tabla
Un intervalo es la distancia entre dos notas, contada en semitonos: en el piano, la tecla siguiente, blanca o negra; en la guitarra, el traste siguiente. La inversión sale de subir la nota grave una octava, y un intervalo y su inversión siempre suman doce semitonos.
| Semitonos | Intervalo | Abreviatura | Inversión |
|---|---|---|---|
| 0 | Unísono | 1J | Octava |
| 1 | Segunda menor (un semitono) | 2m | Séptima mayor |
| 2 | Segunda mayor (un tono) | 2M | Séptima menor |
| 3 | Tercera menor | 3m | Sexta mayor |
| 4 | Tercera mayor | 3M | Sexta menor |
| 5 | Cuarta justa | 4J | Quinta justa |
| 6 | Tritono (cuarta aumentada, quinta disminuida) | 4A / 5d | Tritono |
| 7 | Quinta justa | 5J | Cuarta justa |
| 8 | Sexta menor | 6m | Tercera mayor |
| 9 | Sexta mayor | 6M | Tercera menor |
| 10 | Séptima menor | 7m | Segunda mayor |
| 11 | Séptima mayor | 7M | Segunda menor |
| 12 | Octava justa | 8J | Unísono |
Más allá de la octava están los intervalos compuestos: la novena es una octava más una segunda, la décima una octava más una tercera. Este entrenador se queda dentro de una octava, donde se mueve casi cualquier melodía.
Cómo reconocer intervalos de oído: los que se parecen
Casi todos los fallos salen de unas pocas parejas. Clasifica primero por cómo suena y luego por el tamaño:
- Consonancias perfectas: unísono, octava, quinta, cuarta. Suenan huecas y abiertas, las dos notas casi se funden. La quinta reposa; la cuarta suena a comienzo, a anacrusa (“La cu-ca-RA-cha”). Una cuarta encima de una quinta forma una octava.
- Consonancias imperfectas: terceras y sextas. Suenan dulces; las mayores, luminosas, las menores, más oscuras, la misma diferencia que entre un acorde mayor y uno menor (¿Mayor o menor? entrena justo eso).
- Disonancias: segundas, séptimas y el tritono. Rozan. La segunda es un paso, la séptima un salto que se queda a punto de la octava, y el tritono parte la octava justo por la mitad y pide moverse.
Sextas y séptimas
En los saltos grandes se atasca casi todo el mundo. Dos caminos. Invertir: imagina la nota grave una octava arriba, y la sexta menor se convierte en tercera mayor, la séptima menor en segunda mayor, que ya conoces. O medir desde un punto fijo: la sexta menor es una quinta más un semitono, la sexta mayor una quinta más un tono, la séptima menor una octava menos un tono, la séptima mayor una octava menos un semitono. Si un salto suena a octava que se ha quedado corta, es una séptima mayor.
¿Sirven las canciones para aprender intervalos?
Al principio, sí; después, menos. Una canción le pone cara a un intervalo nuevo en segundos, por eso aquí cada respuesta trae una. El límite es que la canción lleva su intervalo entre grados concretos de una tonalidad, y en la música de verdad no hay tiempo de cantar una canción infantil por dentro. En Hey Jude, en Fa mayor, Do–La va del quinto grado al tercero; Si♭–Sol es la misma tercera menor, del cuarto al segundo, y suena distinta. Michael Rogers lo explicó en 1983 («Beyond Intervals», Indiana Theory Review). Usa las canciones como muleta las primeras semanas. Cuando un intervalo te salga solo, deja la canción y escucha su color. El paso siguiente es oír cada nota como grado de la tonalidad, que es como siguen una melodía casi todos los músicos con oído entrenado.
Dictado de intervalos: cómo practicar diez minutos al día
- Una ronda aquí: diez intervalos, unos dos minutos (tres si cantas cada pareja).
- Canta cada pareja antes de tocar la respuesta. Tararear vale. Un intervalo que sabes cantar sin pantalla es uno que conoces.
- Cántalos por tu cuenta: toca una nota en tu instrumento o en el generador de tonos, canta la quinta de encima y comprueba dónde has caído con ¿Qué nota estoy cantando? Si no aciertas, corrige y repite, también hacia abajo.
- Cuando ya domines un grupo de intervalos, óyelos con las dos notas a la vez (abajo).
Días cortos seguidos ganan a una sesión larga. Una revisión de 317 experimentos de memoria (Cepeda y colaboradores, Psychological Bulletin, 2006) encontró que repartir la práctica fija mejor que concentrarla. Como orientación: los tres primeros intervalos se asientan en unos días, los doce ascendentes en semanas, y todo seguro arriba y abajo en meses.
Intervalos melódicos y armónicos
Este entrenador toca intervalos melódicos: una nota detrás de otra, ascendentes o descendentes. En la música también suenan armónicos, las dos notas a la vez, y eso cuesta más porque se funden. Para practicarlo, tócalas juntas en un teclado y luego canta por separado la grave y la aguda hasta que las oigas distintas. Aquí es donde más ayuda clasificar por consonancia: una quinta armónica es casi un solo sonido, una segunda vibra.
Intervalos en la guitarra y el piano
En el piano, cuenta las teclas incluidas las negras: de Do a Mi hay cuatro semitonos, una tercera mayor. En la guitarra cada traste es un semitono, y con la afinación estándar las formas se repiten de cuerda en cuerda: el mismo traste en la cuerda siguiente, más aguda, es una cuarta; dos trastes más arriba en esa cuerda, una quinta (la del power chord); dos cuerdas más allá y dos trastes arriba, la octava. Al pasar de la 3.ª cuerda (Sol) a la 2.ª (Si) todo sube un traste, porque esas dos están afinadas a una tercera mayor y no a una cuarta.
Lo que este entrenador no hace
No toca intervalos armónicos, nada más allá de la octava, y no te deja elegir tu propio grupo: el orden es fijo y el siguiente intervalo llega cuando te lo has ganado. Ejercicios configurables, también con las dos notas a la vez, los tienen musictheory.net (hasta dos octavas) y teoria.com, también en español (a octubre de 2026). Aquí, a cambio, tienes el orden, una canción para cada respuesta, un nivel que te espera y una ronda que se convierte en melodía.
Y luego, haz algo con ello
Los intervalos que acabas de nombrar son una melodía de diez pares de notas. Brumm la toca como instrumento dentro de un tema de club, y puedes tararear tu propia línea encima. Sin cuenta, sin subir nada. La app está en inglés.
Nada de lo que respondes sale de tu móvil. Cómo cuenta las visitas el sitio.
Audio: tonos que tu navegador genera en esta página; sin micrófono. Nada del audio llega al recuento de visitas.
Cómo funciona este test
- Rondas
- Diez intervalos por ronda, de los que ya conoces, cada uno desde una nota inicial nueva; ocho de diez suman el siguiente.
- Azar
- Con tres intervalos para elegir, adivinando se aciertan unos tres de diez, y ocho de diez por suerte sale más o menos una vez cada 300 rondas; cada intervalo nuevo lo hace más raro.
- Lo que no significa
- Tu nivel dice cuántos intervalos conoces hoy, no lo bueno que es tu oído para siempre: una semana sin practicar lo mueve, diez al día lo recuperan.